martes, 24 de julio de 2012

IMPUESTOS VERDES; la discusión ambiental se toma la agenda Nacional


Poco a poco la discusión de los impuestos verdes, de la “reforma tributaria” planteada por el gobierno, va tomando forma. A lo que primeramente se veía como una medida enfocada a promover la generación de proyectos asociados al reciclaje, ahora se vislumbra solo como una medida de recaudación de fondos, mediante la aplicación de estos impuestos verdes.

El presidente de la comisión de Hacienda en el Senado, el RN José García Ruminot, denota que los impuestos verdes serán una discusión compleja. “En algunos rubros como el transporte y la minería, los impuestos verdes significarían un aumento en los costos”, y agrega que “no está bien clarificado cómo los impuestos verdes se transforman en incentivos para el reciclaje, que debe ser el objetivo final, porque la disposición de estos tributos no es recaudar sino ser un incentivo para el reciclaje”.

Aquí radica la duda: los impuestos verdes promoverán e incentivarán el reciclaje o solo recaudaran tributos para establecer un Fondo Concursable, en el cual se postularán iniciativas vinculadas a esta área ¿? 

Para Daniel Ballesteros consultor de StewardEdge Inc, miembro de Pro-Europe, asociación que agrupa sistemas integrados de gestión de reciclaje e implementan la Responsabilidad Extendida del Productor (REP) en Europa, Canadá e Israel; “explica que en el fondo las herramientas que contempla el proyecto del gobierno sólo buscan una mayor recaudación y no buscan que los productores sean más responsables”

Esto demuestra que si el objetivo es recaudar fondos, cualquier tipo de impuestos va a cumplir ese objetivo. Por ello, la búsqueda de un modelo de gestión tributaria para nuestro país basado en impuestos verdes; debe impulsar el reciclaje e incentivar el desarrollo de esta estrategia, pero además premiar a las empresas que mejoren sus procesos productivos. 

Un claro ejemplo, de estas contradicciones tributarias, es el impuesto a los combustibles, el cual tiene efectos sobre el medio ambiente pero que no fueron diseñados con ese objetivo. Originalmente destinado a financiar la infraestructura vial, y un buen recaudador, este gravamen no tiene entre sus objetivos bajar la contaminación ni la congestión -entre otros males- que producen. Por ende, no un propósito ambiental. Ya que, el uso de automóviles ha aumentado notoriamente la última década. 


Finalmente, ¿Cómo avanzamos en este tema? Si tomamos el caso de otros países, siempre ocurre que las iniciativas parten desde el sector privado; mejorando sus procesos industriales y promoviendo el desarrollo de iniciativas como el Reciclaje. En Chile los privados se han estancado y han dejado en manos del Estado para abordar esta temática ambiental. Ahora solo queda esperar que esta discusión nacional termine en buen pie y que el incentivo al desarrollo del reciclaje y el mejoramiento de los procesos industriales vayan de la mano.

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